Vendimia 2008

La vendimia del año 2008 se caracterizó por un invierno frío y lluvioso (noviembre-febrero: 80 L/m2). La primavera fue también bastante lluviosa (marzo-junio: 280 L/m2), y esto favoreció las reservas de agua en el subsuelo y, en consecuencia, que el inicio del crecimiento vegetativo de la vid fuese constante y homogéneo y pudiese tener una perfecta superficie foliar. La floración y el cuajado coincidieron con intensas lluvias, por lo que la producción fue un 20% más escasa.

En mayo la humedad relativa media fue del 69% y la pluviometría, de 608 L/m2. Desde junio hasta el final de la vendimia, la pluviometría fue prácticamente nula y las humedades relativas, bastante bajas. Estas condiciones climatológicas ayudaron a tener una uva muy sana y sin ninguna enfermedad criptogámica.

La falta de agua en todo el verano hizo disminuir la cantidad de uva, aproximadamente un 20% respecto a la añada anterior. Como incidencias hay que remarcar que se produjo una granizada débil, pero solo afectó a una pequeña parte de la viña del Teixar.

En total, la duración de la vendimia del año 2008 fue de 15 días más que el año anterior, ya que, debido a las bajas temperaturas durante el proceso y de algunas lluvias y cielos encapotados, se esperó al máximo para poder vendimiar la uva en el punto mejor de maduración. Se tuvo que detener el proceso algún día a causa de la lluvia.

El final de la vendimia estuvo dominado por temperaturas bajas, lo cual implicó maduraciones muy largas y concentraciones de polifenoles en piel algo más bajas que en años anteriores pero con una maduración óptima de estos.

Las lluvias en primavera sumaron 250 L/m2, el verano fue muy caluroso y en septiembre y octubre se acumularon 140 L/m2. Las temperaturas fueron unos 2ºC por término medio más bajas que el año anterior y la humedad, más elevada.

Clasificación
Muy buena.

Estilo
Cosecha de vinos más finos y frescos, delicados en boca y frescos y florales de nariz.